3 dic. 2016

AMERICAN APPLE PIE


Si aquí en España tenemos platos conocidos internacionalmente como es la paella, los americanos tienen uno de los postres más conocidos del mundo. Y es que la American Apple Pie es el postre típico americano por excelencia.

Y no os penséis que surgió hace poco, Geoffrey Chaucer dio a conocer la primera versión de la receta escrita allá por el año 1831. Además de manzana, la receta original incluía higos, pasas, peras y azafrán. Aunque en la actualidad su receta se ha simplificado llegando a conquistar el paladar de miles de personal, por no decir millones.

Y cual es el secreto de su éxito? La calidad de sus ingredientes y su original presentación. Es ideal para estas fechas porque puedes tomarla caliente e incluso acompañarla de una bola de helado.
Preparar la masa casera hará que la receta destaque mucho más. Al igual que usar varios tipos de manzana como son las "Pinky Lady", "Fuji" y "Granny Smith".




RECETA DE AMERICAN APPLE PIE

Ingredientes

Para la masa


  • 310 gr (2 ½ cups) de harina
  • 1 cucharadita de postre (teaspoon) de sal
  • 225 gr (2 sticks) de mantequilla, muy fría y cortada en cubos de 1 cm
  • 60 ml (1/4 cup) de agua helada


Para el relleno


  • 1 yema
  • 1 cucharada sopera (tablespoon) de nata
  • 1.3 Kg (3 pounds) de manzanas variadas
  • 1 cucharada sopera (tablespoon) de zumo de limón
  • 50 gr (1/4 cup) de azúcar
  • 1 cucharadita de postre (teaspoon) de canela
  • un pellizco de sal
  • 15 gr de mantequilla, cortada en cubos muy pequeños
  • Azúcar de grano grande para decorar
Comenzamos preparando la masa que servirá de base y cobertura de la tarta. Ponemos la harina y la sal en un recipiente grande y mezclamos.

A continuación añadimos los cubos de mantequilla bien fría, y con ayuda de un estribo vamos incorporándolos a la harina.

Como con cualquier masa de este tipo, no queremos que la mantequilla desaparezca por completo, si no que queden pequeños trozos y la mezcla sea muy arenosa. A continuación añadimos el agua helada y damos forma a la masa (evitando amasar demasiado, como hemos dicho el objetivo no es tener una masa perfectamente homogénea). Si vemos que necesitamos añadir un poco mas de agua para poder dar forma a la masa, añadiremos el agua necesaria poco a poco.

Dividimos la masa en dos partes iguales, cubrimos en papel film, y refrigeramos al menos 1 hora, o si puede ser durante toda la noche. También podemos hacer esta masa con antelación ya que se mantiene congelada hasta un mes.

Cuando la masa haya enfriado por completo, cogemos una de las dos mitades y con ayuda de un rodillo, y sobre una superficie enharinada, le damos la forma necesaria para cubrir la base de nuestro molde. Cubrimos el molde y refrigeramos mientras preparamos el relleno.

Mezclamos la yema del huevo junto con la nata y reservamos.
Pelamos y cortamos las manzanas, y las ponemos el un recipiente grande junto con el zumo de limón, el azúcar, la canela y la sal. Mezclamos bien hasta que todos los trozos queden cubiertos por el resto de los ingredientes.

Sacamos el molde con la masa de la nevera y llenamos con todas nuestras manzanas. Es importante ser generoso a la hora de llenar el molde, veréis que se crea una torre de manzana y parecerá demasiada cantidad pero creedme, es la cantidad correcta. Al hornearlas las manzanas reducen considerablemente su tamaño y si no llenamos bien la tarta, tras el horneado se quedará “hueca”.

Por último repartimos los trocitos de mantequilla sobre las manzanas y cubrimos con la otra mitad de la masa. No podemos olvidarnos de hacer unos “cortes” en la masa de cobertura para permitir que ventile en el horno

Con la ayuda de un pincel pintamos toda la tarta con la mezcla de huevo y nata, y por último espolvoreamos con el azúcar granulado.

Horneamos 20 minutos en un horno precalentado a 200ºC. Pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 175ºC y horneamos otros 40-50 minutos mas, hasta que quede dorada. Para comprobar si está lista, podemos pinchar la tarta con un cuchillo bien afilado. Es muy sencillo saber cuando está ya que las manzanas estarán muy blandas y parecerá que clavamos el cuchillo en mantequilla. Si no es así, la tarta aún no estará lista.