17 may. 2016

Gofres de lieja




Los gofres de Lieja tienen su historia, como todo. Aparecen en el siglo XVIII por expreso dese del príncipe de Lieja de algo dulce y con azúcar perlado que su cocinero personal materializó en esta delicia que ha conquistado el mundo.
Y esa es la principal diferencia con el llamado gofre belga o de Bruselas, aunque huelga decir que el bruselense incorpora claras montadas y les da un aspecto más ligero, además, estos siempre rectangulares, y los de Lieja, por el tipo de masa, más irregulares.




Ingredientes:
  • 375 gr de harina
  • 180 gr de leche
  • 25 gr de levadura fresca
  • 1 huevo y una yema
  • 8 g de sal
  • 1 cucharadita de azúcar avainillado
  • 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr de azúcar perlado
  • Mermelada

Ponemos la harina en un recipiente, añadimos la levadura fresca desmenuzada con las manos y luego, la leche que deberá estar algo tibia. Mezclamos un poco y luego, añadimos el huevo y la yema, más el azúcar vainillado, volvemos a mezclar hasta que, al menos, la mitad de la harina esté incorporada.

Es el momento de añadir la sal y ahora sí, hay que mezclar hasta obtener una masa homogénea que será muy pegajosa, pero no añadas más harina.  Tapamos el recipiente y dejamos levar unos 30 minutos (quizás más en invierno).

Desgasificamos la masa con las manos o el puño, agregamos el azúcar perlado, y con una amasadora y el gancho de amasar, incorporamos, amasando un par de minutos, el azúcar. Luego, con la máquina en marcha vamos añadiendo cubitos de mantequilla, poco a poco, para que se vaya incorporando mientras se amasa, es igual que se hace en el brioche.

Dejamos reposar la masa 10 minutos, una masa brillante y muy pegajosa. Calentar la gofrera, pintarla con mantequilla (si es antiadherente no hará falta) y poner, con la ayuda de una cuchara o un funderele una porción de masa en el centro. Cerrar la gofrera y dejar cocinar hasta que esté bien dorado.