5 ago. 2015

Red velvet bundt cake



Por lo que cuenta la historia de este delicioso pastel de color rojo, cuando los alimentos estaban estrictamente racionados durante la Segunda Guerra Mundial, los panaderos solían usar jugo de remolacha hervida para mejorar el color de sus pasteles. Tradicionalmente, el pastel es glaseado con una capa de roux estilo francés, que es muy ligera y esponjada, pero toma mucho tiempo para preparar. Los glaseados en base a queso cremoso y crema de mantequilla son variaciones que han visto incremento en popularidad. En Canadá el pastel era muy conocido en los restaurantes y pastelerías de la cadena de centros comerciales Eaton's en las décadas de los 40 y 50. Promovida como una receta exclusiva de Eaton's, donde los empleados que la conocían juraban silencio, mucha gente creía erróneamente que el pastel era invención de la matriarca de la cadena, Lady Eaton.



INGREDIENTES (PARA UN MOLDE DE 10 CUPS)


  • 180 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 400 gr. de azúcar blanco
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • 2 cucharadas de colorante rojo en pasta Extra Red Sugarflair
  • 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 2 cucharaditas de vinagre blanco
  • 500 gr. de harina todo uso
  • 10 gr. de cacao en polvo sin azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 380 ml. de buttermilk (360 ml. de leche entera + 20 ml. de vinagre blanco)


Primero de todo, empezamos preparando el buttermilk. Podemos comprarlo hecho, pero os recomiendo que lo hagáis en casa mezclamos 360ml. de leche entera o semidesnatada, con 20 ml. de vinagre blanco. Dejamos reposar durante unos 10 minutos, después removemos y tendrá una textura como de leche cortada, ya estará listo para usar.

Encendemos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo, y sin ventilador. Engrasamos el molde escogido con spray desmoldante. En un bol grande, tamizamos la harina con el cacao, con un tamizador de malla fina, y reservamos.

Ponemos en el bol de nuestra batidora la mantequilla y el azúcar. Batimos la mezcla con el accesorio de varillas, hasta que tengamos una masa esponjosa y empiece a blanquear.

Vamos añadiendo los huevos uno a uno, esperando a que el anterior esté integrado antes de añadir el siguiente. Cuando estén bien integrados, ponemos la cucharadita de pasta de vainilla y el colorante rojo, y dejamos batiendo a velocidad media con las varillas mientras preparamos el siguiente paso.
En un bol, ponemos 2 cucharaditas de bicarbonato sódico, y añadimos el vinagre blanco. Empezará a espumar, es normal, tened cuidado de utilizar un bol mediano: cuando el bicarbonato espuma puede alcanzar 8 veces su tamaño inicial, si lo hacemos en un recipiente muy pequeño se saldrá todo. Mientras espuma, cambiamos el accesorio de varillas por la pala en nuestra batidora, y seguimos batiendo a velocidad baja. Añadimos la mezcla de bicarbonato y vinagre cuando todavía esté bien espumosa, y las 2 cucharaditas de sal.
 Para terminar, añadimos la mezcla de harina y cacao con el buttermilk, alternando los ingredientes: la mitad de ingredientes secos, después la mitad del buttermilk, la otra mitad de la mezcla de harina, y la última mitad del buttermilk. Mezclamos lo justo para integrar los ingredientes, y ya tendremos nuestra masa lista.
Vertemos la masa dentro del molde. La dejaremos caer toda desde el mismo sitio, sin mover el bol ni el molde, dejando que ella sola se adapte a las formas y recovecos del mismo. Cuando hayamos puesto toda la masa, alisamos la superficie un poco con la ayuda de una espátula. Después, colocamos un paño de cocina plegado sobre el mármol y damos unos golpecitos secos sobre al molde sobre él, para que la masa termine de asentarse bien y llegue a todos los recovecos del molde. Ponemos en el horno a media altura.
 Horneamos durante unos 60 minutos, hasta que al pinchar con un palillo el centro del bundt éste salga limpio. Cuando esté listo, lo sacamos y dejamos reposar 10 minutos dentro del mismo molde, veremos como el bizcocho encoge un poco y él solito se va despegando de las paredes. Después de estos 10 minutos, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente.

Y listo, a comerrr.... :)



Hasta el próximo post!!